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Qué verificar, en qué orden y con cuánto esfuerzo, con las fuentes de tu materia.
Ya sabes que el sistema completa texto plausible, y ya sabes pedirle ayuda con tu proceso. Falta lo que separa un uso profesional de uno ingenuo: no entregar nada que no hayas comprobado.
Verificar no es desconfiar de todo, que es igual de inútil. Es saber qué comprobar y cuánto esfuerzo dedicarle.
Proporcional a lo que cuesta el error:
| Si el error… | Verificación |
|---|---|
| se detecta al usarlo | Comprobación rápida: la propia tarea lo revela |
| llega a una entrega evaluable | Hechos y referencias, todos |
| afectaría a una persona o a un cliente | Fuente primaria siempre, y criterio propio |
“¿Estás seguro?” no es verificar. El sistema tiende a acomodarse a lo que parece que esperas: se retracta de cosas correctas y reafirma cosas falsas. Sirve para explorar dudas; no sirve como prueba.
La verificación se hace fuera del sistema.
Tienes una ventaja: puedes ejecutar, y el código que falla se delata solo. Comprueba qué datos entran en el modelo y con cuáles se evalúa, y desconfía de lo demasiado bueno: un 99 % de acierto suele ser un error.
Tus fuentes de verdad en esta asignatura, por orden:
No tiene sentido entregar la salida en bruto sin auditar. Tu trabajo de curso es tuyo aunque la IA haya intervenido mucho, y de él respondes tú. Lo que tienes que poder defender no es cada línea de código, sino cada decisión: la necesidad, la técnica, los datos y lo que demuestra el resultado.
Si no puedes explicar por qué algo está así, todavía no está listo para entregar.
Un vídeo corto de Asociación Programamos que desarrolla lo anterior. Verlos es opcional.