Qué verificar, en qué orden y con cuánto esfuerzo, con las fuentes de tu materia.
Ya sabes que el sistema completa texto plausible, y ya sabes pedirle ayuda con tu proceso. Falta lo que separa un uso profesional de uno ingenuo: no entregar nada que no hayas comprobado.
Verificar no es desconfiar de todo, que es igual de inútil. Es saber qué comprobar y cuánto esfuerzo dedicarle.
Proporcional a lo que cuesta el error:
| Si el error… | Verificación |
|---|---|
| se detecta al usarlo | Comprobación rápida: la propia tarea lo revela |
| llega a una entrega evaluable | Hechos y referencias, todos |
| afectaría a una persona o a un cliente | Fuente primaria siempre, y criterio propio |
“¿Estás seguro?” no es verificar. El sistema tiende a acomodarse a lo que parece que esperas: se retracta de cosas correctas y reafirma cosas falsas. Sirve para explorar dudas; no sirve como prueba.
La verificación se hace fuera del sistema.
En programación tienes una ventaja que otras materias no tienen: puedes ejecutar. Un código que compila no es un código correcto, así que prueba el caso vacío, el de un solo elemento, el límite y el que rompe la precondición. Si la IA te da una función de biblioteca, compruébala en la documentación antes de usarla.
Tus fuentes de verdad en esta asignatura, por orden:
Ninguna entrega es la salida en bruto. Lo que entregas es un trabajo tuyo en el que la IA ha intervenido, del que respondes tú y que tienes que ser capaz de defender si te preguntan por cualquier línea.
Si no puedes explicar por qué algo está así, todavía no está listo para entregar.
Un vídeo corto de Asociación Programamos que desarrolla lo anterior. Verlos es opcional.